31. Rastreando un escote

lunes, 25 de febrero de 2008

Y ahora que lo pienso, les conté muchísimos detalles que violan el secreto de sumario que le prometí al comisario mantener recelosamente. Pero yo soy un superhéroe, y no un espía secreto. La confidencialidad será en tal caso el fuerte de Rachel, y ella sabrá mantener la fórmula bien alejada del Sr. Postura mucho mejor que yo.
Pero de todas formas no crean que no sé tomar mis recaudos; porque justo cuando estaba por entregarle la revista, bajé mi vista hacia el escote de Rachel y descubrí que llevaba puesto un rastreador. Parecía tan inofensivo, camuflado como un simple alfiler de gancho, pero yo sé detectar un rastreador apenas lo veo; de la misma forma que sé detectar un buen escote.
No lo dudé, y a pesar de que la escena fuese presenciada por todos los clientes del bar, le arrebaté el alfiler de un manotazo; dejando a la pobre Rachel con las mejillas del mismo color que su blusa, y altamente expuesta a pescarse una neumonía. No habré dado la mejor de las impresiones, pero al menos logré librarla por esta vez del asedio del Sr. Postura.
Sin embargo presiento que nos volveremos a cruzar más adelante.

4 comentarios:

Soy de Cristal dijo...

Super Crispín, vos ya vas por el capítulo 31 y Super Cristal todavía ni empezó. Qué vaga la mina!!!
besitos Sandra

Caetano Evon dijo...

nunca dude de super crispín!

Laris dijo...

Pobre Rachel! eso no se le hace a una dama!!!
;-)

cecisz dijo...

ay! paso con más tiempo, pero las aventuras de Rachel y el Sr. Postura suenan de lo más increíbles!