18. Súper atascado

lunes, 26 de noviembre de 2007

Estuve media hora arriba del colectivo, para avanzar apenas media cuadra. Me recriminaba el no poder salir volando adelante de todos los pasajeros, al mismo tiempo que miraba desesperado por la ventanilla y su paisaje inmóvil. Dos paradas antes, me había llamado la atención la mochila de submarino amarillo que cargaba un pibe algo bohemio, que pasaba caminando por la vereda de enfrente. Cuadra tras cuadra lo había visto con el mismo paso despreocupado, adelantándose a nosotros hasta que el colectivo se decidía a arrancar y lo dejaba atrás, para luego volver a frenarse y ver cómo el chico nos alcanzaba una vez más. Al final nos terminó llevando la delantera de forma definitiva, y desde mi ventanilla ya no se pudo distinguir el submarino de la mochila. Pero él iba disfrutando de su viaje a pie, y se había ahorrado la plata del boleto, y no tenía que oler la transpiración de otro pasajero, ni escuchar las conversaciones estúpidas de las dos viejas que viajaban adelante, ni sentir la ansiedad de estar inmóvil en el asiento sin poder avanzar un centímetro. Incluso ese pibe, así bohemio como era, posiblemente sin tener que cumplir con los horarios de una oficina, desafiando preocupaciones; ese pibe, podría haber llegado antes de las nueve a mi oficina si se le hubiese cantado la reverenda gana. Y yo, que necesito cobrar el presentismo si no quiero pasarme la última semana del mes tomando agua de la canilla; yo, estando ahí arriba con el boleto hecho un bollito, no pude llegar hasta las nueve y cuarto.

17. Un nuevo enemigo ataca

lunes, 19 de noviembre de 2007

A juzgar por lo que vi hoy en el espejo, ahora no sólo puedo volar sino que también puedo flotar. Me saqué la remera y aparecieron dos curvas a cada lado de mi cintura, como las asas de una tetera antigua. Hundí un dedo de costado, y pensé que ya no lo recuperaba más. Yo no puedo creer que esté con sobrepeso; porque si bien el trabajo de oficina es muy sedentario, luego me paso toda la noche gastando grandes cantidades de energía en combatir a los criminales. Muchas veces incluso llevo a cabo proezas físicas muy exigidas que deberían estar quemando calorías a borbotones, y en variadas ocasiones no tengo tiempo ni para comer. Sin embargo no sólo no estoy desnutrido, sino que dentro de poco mi cara ya no va a caber en la foto de mi DNI.
Francamente no logro entender cómo esos flotadores llegaron hasta ahí, pero parece que llegaron para quedarse.

16. Súper engamado

martes, 13 de noviembre de 2007

Una clienta estuvo cuarenta y cinco minutos seguidos (los controlé por reloj), discutiéndome que la cartulina que yo le estaba mostrando no era fucsia, sino rosa violáceo. Francamente no me importaba que fuera púrpura azulado, o un bordó con tintes de rojo anaranjado; yo sólo quería que se fuera con la bendita cartulina hecha un rollo. Incluso estaba por ofrecerle que se llevara el aparador entero sin pagar, para enviarlo a que le hagan pruebas en un laboratorio, y luego decidir si se quedaba con alguna de las cartulinas. Pero entonces dijo que no, que mejor no, que iba a quedar mejor en papel afiche. “¿Papel afiche? No nos quedó, señora.” Y obviamente hizo bien en no creerme.
Definitivamente este es el último fin de semana en que lo ayudo al tío con el local. A veces me pregunto si los clientes no me estarán estresando más que los villanos. Y también me pregunto si mi teléfono será rosita nomás, o si en realidad es color salmón.

Y ahora nos vamos para lo de Bartolo

jueves, 8 de noviembre de 2007

Lecturas en "Bartolomeo"
el ciclo de Daniel Gradar
“BARTOLOMEO"
Bartolomé Mitre 1525, Ciudad de Buenos Aires
lunes 12/11 20:00 hs.

Participarán:

  • Diego Monrroy
  • Jimena Gonzalez
  • Sebastián "Zaiper" Barrasa
  • Crispín Godoy (=YO)
  • Clarisa Luz
  • Coni Salgado
  • Gabriela del Tell
  • Mariano "Cuakerboy" Jegier
  • Sandra D'Ovidio
  • Gustavo Bertolissio
  • Alejandra Dening
  • Dario Mira